Hoy les contaré acerca de una de las antiguas tendencias que se están retomando. Porque nunca hay que perder lo que vio nacer a casa cosa, y ese es el caso de los vinos. Vengo de un lugar de Argentina en donde el vino es tanto una tradición como una forma de vida, y estoy convencida de que en muchas partes de Chile (todo su largo y su ancho) una de las industrias más grandes del país se vive de la misma forma.

Por eso, hoy conversé con Alchemy, uno de los viñedos chilenos que retoman el arte de “lo artesanal” de manera transversal en sus producciones y eso lo convierte en uno de los trabajos más “hand made” y sofisticados de la industria vitivinícola en el país.

P2278721-Custom-1024x768[1]
loading...

1.      ¿Cómo enfrentan esta propuesta de “volver al vino artesanal” con tanto mundo industrializado?

 

Simplemente hacemos vino, nuestro estilo se basa en intervenir lo menos posible

con maquinas, cosechamos y desgranamos toda la uva a mano, prensamos con agua,

hacemos cada movimiento con gravedad o nitrógeno, no usamos ningún tipo de

maquillaje para nuestros vinos, no filtramos. Es simplemente eso, jugo de uva

fermentado y criado en barricas de roble Francés. Sinceramente no miramos a

los grandes, nuestro nicho es otro, la gente lo busca y eso se agradece.

 

2.      ¿En qué se basa la propuesta de Alchemy?

 

En hacer vinos artesanales de alta calidad a un precio muy conveniente.

 

3.      ¿Cuál es su vino “caballito de batalla”?

 

Nuestro Alchemy Carmenere.

pKBkz-jeTsKEG5v-mOC0Zw[1]